Una Relación Muy Extraña

Capitulo IX
Encuentro

Cuando desperté, salí de la cama y me di un baño caliente. Bajé a la cocina para desayunar, mis padres ya estaban sentados en la mesa esperando para hablar conmigo.
-Nessie…-comenzó mi padre.
-Papá, por favor no me vuelvas a llamar así-lo interrumpí, ese nombre me molestaba más que nunca-mi nombre es Renesmee.
-Renesmee, ¿qué sucedió anoche?-preguntó mi madre, ella sabía cómo me sentía, o eso parecía.
-Como ustedes vieron salí a caminar, tropecé por la nieve y un chico se acercó preguntándome si estaba bien.
-¿Quién era ese chico?-preguntó mi padre con una voz fría, sin expresión en su rostro. Como siempre…
-Su nombre es Bryer, y vive a una calle de aquí según sé.
-Renesmee, ¿por qué seguiste platicando con ese chico? Sabes que no debes hablar con desconocidos…
-Te pudo haber hecho daño-interrumpió mi mamá
-Lo sé… pero él quería ser amigable conmigo porque me vio…-no encontraba la palabra correcta-mal.
-No debes hablar con desconocidos-repitió mi padre.
-Lo siento.
-Hija, debes entender que nuestra vida es diferente ahora.-dijo mi madre dándome un rápido abrazo.
-Y bien… ¿cuál será nuestra historia?-pregunté a mi padre finalmente.
-No vamos a mentir demasiado; somos de Forks, Washington. Bella será tu media hermana, ella fue adoptada por nuestros padres, y ella estudia Filosofía y letras; yo seré tu hermano mayor y estudiaré Música, perdimos a nuestros padres hace 1 año y tú estudiaras en la preparatoria.
-¿Iré nuevamente a la escuela?-a partir de que dejé de crecer había asistido a la secundaria una sola vez; toda nuestra vida había sido en un solo lugar, Forks.
-Sí, igual que Forks, sólo irás los años que se vean adecuados.-No podía evitar sentirme feliz por regresar a convivir con humanos, los lazos que tuve en Forks fueron maravillosos, pocos, pero maravillosos.
-¿Quieres salir a conocer la ciudad, nena?-preguntó mi madre tomando a mi papá de la mano, esa imagen me recordó… lo que sentía por Jacob; cada que tenía la oportunidad lo tomaba de la mano justo como mis padres lo hacían.
-Claro.-contesté sin apartar la vista de sus manos. Mi voz sonó clara tal y como quería.
Salimos de casa los tres juntos y comenzamos a caminar hacia donde nos parecía mejor. Durante el camino, intenté no pensar en cualquier cosa que me trajera malos recuerdos, mi papá estaba ahí y no quería que mis pensamientos pasaran a ser suyos.
Encontramos un centro comercial enorme, había muchas tiendas y miles de cosas que ver.
Entre a una tienda de peluches; siempre me habían gustado mucho y aunque tenía demasiados, no me importaba poder comprar otro. Estuve en el lugar un buen rato buscando algo que me gustara. La tienda era como un laberinto, había muchos aparadores y estantes, tantos que perdías de vista la entrada.
Di un paso atrás para ver mejor y encontrar el camino, sentí chocar contra un estante, volteé para asegurarme de que nada estuviera fuera de su lugar y vi un peluche, que tenía que comprar; el peluche más hermoso de ahí. Un pequeño lobo rojizo; su pelaje se sentía prácticamente igual al real, los ojos del peluche era negros y era del tamaño perfecto para sentarlo en mi mesa de noche.
-Está lindo ¿cierto?-escuché decir detrás de mí.
-Sí, es hermoso.
-¿Lo quieres?
-A… q…-las palabras no salieron de mi boca, di media vuelta-¡Bryer! ¿Qué haces aquí?-pregunté muy sorprendida.
-Vine de compras con mi familia ¿y tú?
-Conociendo la ciudad con mis p… hermanos.-me dirigió una sonrisa y le respondí de la misma manera.
Un poco más y decía una gran “mentira”.
-Entonces, ¿quieres el perro o no?
-Ah, ¿este? Es un lobo; si, claro que lo quiero, sólo tengo que decirle a…
-No te preocupes, yo te lo regalo.-me dijo antes de que terminará la frase…
-No… no, gracias pero no podría aceptarlo.
-¿Cómo regalo de bienvenida?
-No, enserio muchas gracias pero…
-¡Bryer!, mamá dice que nos ve en el café de abajo.-interrumpió una chica acercándose a nosotros.
-Si, ya voy… ¡Ah! Renesmee ella es Ruthie mi hermana mayor.
-Hola, mucho gusto.-le dije con una sonrisa en mi rostro.
Parecía una persona agradable, era muy parecida a su hermano, la diferencia era que tenía la tez morena, no parecía de Canadá.
-Hola, tú debes ser, la chica nueva de la ciudad ¿no?-me preguntó extendiéndome la mano
-Sí, soy yo.-asentí y tome su mano.
-Bienvenida, ¿no quieres bajar con nosotros?
-Si Renesmee, conocerás a mi mamá…-dijo Bryer muy entusiasmado.
-No lo sé, es que estoy conociendo la ciudad con mis hermanos y…-seguro mi padre se molestaría por esto.
-No te preocupes, ven con nosotros… que vengan tus hermanos también y nosotros les mostramos la ciudad-dijo Ruthie con un gesto amigable.
-Está bien, les diré. Están afuera, ¿me acompañan?
Dejé el lobo que tanto me había gustado en el mismo lugar donde lo encontré y salimos los tres de la tienda; mis padres estaban en la librería de un lado, comprando los libros de la escuela.
-Bella, Edward.-dije al estar detrás de ellos. Los dos me miraron escépticos, nunca los había llamado por sus nombres, eran mis padres…
-¿Qué sucede Renesmee?-preguntó mi padre con una voz atemorizante al ver que traía compañía.
-Les presento a Bryer, el chico que me ayudo a regresar a casa la otra noche, y ella es Ruthie su hermana mayor.
-Hola chicos, nosotros somos los hermanos de Renesmee; Bella y Edward-dijo mi madre con una bella sonrisa en su rostro.
-Gusto en conocerlos.-añadió papá.
-¿Queríamos saber… si querían acompañarnos… y conocer a nuestra mamá?-preguntó Ruthie sin apartar la mirada de mi padre; era normal, cualquiera que lo conocía por primera vez no podía evitar ignorar su figura perfecta.
-No lo sé, estábamos por irnos-dijo mi mamá tomando a mi padre de la mano.
-Será poco tiempo, y…-Ruthie no podía hablar, estaba más que ida con la presencia de mi padre.
-Está bien… Pero sólo un momento, tenemos otras cosas que hacer.-Accedió mi mamá; mi padre no parecía estar de acuerdo pero, tomó los libros, pago en la caja y salió con nosotros... CONTINUARACuando desperté, salí de la cama y me di un baño caliente. Bajé a la cocina para desayunar, mis padres ya estaban sentados en la mesa esperando para hablar conmigo.
-Nessie…-comenzó mi padre.
-Papá, por favor no me vuelvas a llamar así-lo interrumpí, ese nombre me molestaba más que nunca-mi nombre es Renesmee.
-Renesmee, ¿qué sucedió anoche?-preguntó mi madre, ella sabía cómo me sentía, o eso parecía.
-Como ustedes vieron salí a caminar, tropecé por la nieve y un chico se acercó preguntándome si estaba bien.
-¿Quién era ese chico?-preguntó mi padre con una voz fría, sin expresión en su rostro. Como siempre…
-Su nombre es Bryer, y vive a una calle de aquí según sé.
-Renesmee, ¿por qué seguiste platicando con ese chico? Sabes que no debes hablar con desconocidos…
-Te pudo haber hecho daño-interrumpió mi mamá
-Lo sé… pero él quería ser amigable conmigo porque me vio…-no encontraba la palabra correcta-mal.
-No debes hablar con desconocidos-repitió mi padre.
-Lo siento.
-Hija, debes entender que nuestra vida es diferente ahora.-dijo mi madre dándome un rápido abrazo.
-Y bien… ¿cuál será nuestra historia?-pregunté a mi padre finalmente.
-No vamos a mentir demasiado; somos de Forks, Washington. Bella será tu media hermana, ella fue adoptada por nuestros padres, y ella estudia Filosofía y letras; yo seré tu hermano mayor y estudiaré Música, perdimos a nuestros padres hace 1 año y tú estudiaras en la preparatoria.
-¿Iré nuevamente a la escuela?-a partir de que dejé de crecer había asistido a la secundaria una sola vez; toda nuestra vida había sido en un solo lugar, Forks.
-Sí, igual que Forks, sólo irás los años que se vean adecuados.-No podía evitar sentirme feliz por regresar a convivir con humanos, los lazos que tuve en Forks fueron maravillosos, pocos, pero maravillosos.
-¿Quieres salir a conocer la ciudad, nena?-preguntó mi madre tomando a mi papá de la mano, esa imagen me recordó… lo que sentía por Jacob; cada que tenía la oportunidad lo tomaba de la mano justo como mis padres lo hacían.
-Claro.-contesté sin apartar la vista de sus manos. Mi voz sonó clara tal y como quería.
Salimos de casa los tres juntos y comenzamos a caminar hacia donde nos parecía mejor. Durante el camino, intenté no pensar en cualquier cosa que me trajera malos recuerdos, mi papá estaba ahí y no quería que mis pensamientos pasaran a ser suyos.
Encontramos un centro comercial enorme, había muchas tiendas y miles de cosas que ver.
Entre a una tienda de peluches; siempre me habían gustado mucho y aunque tenía demasiados, no me importaba poder comprar otro. Estuve en el lugar un buen rato buscando algo que me gustara. La tienda era como un laberinto, había muchos aparadores y estantes, tantos que perdías de vista la entrada.
Di un paso atrás para ver mejor y encontrar el camino, sentí chocar contra un estante, volteé para asegurarme de que nada estuviera fuera de su lugar y vi un peluche, que tenía que comprar; el peluche más hermoso de ahí. Un pequeño lobo rojizo; su pelaje se sentía prácticamente igual al real, los ojos del peluche era negros y era del tamaño perfecto para sentarlo en mi mesa de noche.
-Está lindo ¿cierto?-escuché decir detrás de mí.
-Sí, es hermoso.
-¿Lo quieres?
-A… q…-las palabras no salieron de mi boca, di media vuelta-¡Bryer! ¿Qué haces aquí?-pregunté muy sorprendida.
-Vine de compras con mi familia ¿y tú?
-Conociendo la ciudad con mis p… hermanos.-me dirigió una sonrisa y le respondí de la misma manera.
Un poco más y decía una gran “mentira”.
-Entonces, ¿quieres el perro o no?
-Ah, ¿este? Es un lobo; si, claro que lo quiero, sólo tengo que decirle a…
-No te preocupes, yo te lo regalo.-me dijo antes de que terminará la frase…
-No… no, gracias pero no podría aceptarlo.
-¿Cómo regalo de bienvenida?
-No, enserio muchas gracias pero…
-¡Bryer!, mamá dice que nos ve en el café de abajo.-interrumpió una chica acercándose a nosotros.
-Si, ya voy… ¡Ah! Renesmee ella es Ruthie mi hermana mayor.
-Hola, mucho gusto.-le dije con una sonrisa en mi rostro.
Parecía una persona agradable, era muy parecida a su hermano, la diferencia era que tenía la tez morena, no parecía de Canadá.
-Hola, tú debes ser, la chica nueva de la ciudad ¿no?-me preguntó extendiéndome la mano
-Sí, soy yo.-asentí y tome su mano.
-Bienvenida, ¿no quieres bajar con nosotros?
-Si Renesmee, conocerás a mi mamá…-dijo Bryer muy entusiasmado.
-No lo sé, es que estoy conociendo la ciudad con mis hermanos y…-seguro mi padre se molestaría por esto.
-No te preocupes, ven con nosotros… que vengan tus hermanos también y nosotros les mostramos la ciudad-dijo Ruthie con un gesto amigable.
-Está bien, les diré. Están afuera, ¿me acompañan?
Dejé el lobo que tanto me había gustado en el mismo lugar donde lo encontré y salimos los tres de la tienda; mis padres estaban en la librería de un lado, comprando los libros de la escuela.
-Bella, Edward.-dije al estar detrás de ellos. Los dos me miraron escépticos, nunca los había llamado por sus nombres, eran mis padres…
-¿Qué sucede Renesmee?-preguntó mi padre con una voz atemorizante al ver que traía compañía.
-Les presento a Bryer, el chico que me ayudo a regresar a casa la otra noche, y ella es Ruthie su hermana mayor.
-Hola chicos, nosotros somos los hermanos de Renesmee; Bella y Edward-dijo mi madre con una bella sonrisa en su rostro.
-Gusto en conocerlos.-añadió papá.
-¿Queríamos saber… si querían acompañarnos… y conocer a nuestra mamá?-preguntó Ruthie sin apartar la mirada de mi padre; era normal, cualquiera que lo conocía por primera vez no podía evitar ignorar su figura perfecta.
-No lo sé, estábamos por irnos-dijo mi mamá tomando a mi padre de la mano.
-Será poco tiempo, y…-Ruthie no podía hablar, estaba más que ida con la presencia de mi padre.
-Está bien… Pero sólo un momento, tenemos otras cosas que hacer.-Accedió mi mamá; mi padre no parecía estar de acuerdo pero, tomó los libros, pago en la caja y salió con nosotros.

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